CÓDIGO DEONTOLÓGICO

La Agencia de Calidad de Internet (IQUA) es una plataforma con vocación de actuación global, creada el 21 de octubre de 2002, y cuyos socios fundadores son diferentes autoridades independientes con competencias en Internet.

IQUA crea un espacio público al servicio de las empresas, las entidades y las personas que pueden asegurar públicamente que su actividad en Internet es una garantía para el usuario. Una plataforma libre, independiente y de fácil acceso. Un lugar de encuentro, debate y reflexión, y con capacidad para elaborar propuestas para la mejora y el desarrollo de la red. Por todo ello, la iniciativa de IQUA tenía que surgir necesariamente de autoridades independientes con competencias en Internet. Organismos que no defiendan los intereses sectoriales de los diferentes agentes involucrados en la red, sino la colaboración y el acuerdo en el proceso de convergencia de servicios, empresas, telecomunicaciones y contenidos.

Esta colaboración se procura a través de la promoción de la autorregulación y con el compromiso de los miembros adheridos que asumen los códigos de conducta de IQUA, adoptan las normas en las cuales se basa el sello de certificación y participan en los órganos sectoriales, transversales y el Consejo Asesor.

IQUA otorga su sello de calidad basándose en los principios generales de la Agencia, así como en los códigos de conducta sectoriales elaborados por los miembros adheridos de IQUA. Periódicamente, todas las páginas que contienen el sello IQ son auditadas para garantizar el respeto a las normas de conducta aprobadas por el sector correspondiente. En estos momentos, la auditoria se basa únicamente en el código de conducta de IQUA y, por tanto, se trata de un sello provisional gratuito.

Principios generales:

Legalidad
Los servicios que se ofrecen en la Red están sometidos a la legalidad vigente. Los miembros se comprometen a no aceptar ni estimular prácticas ilegales.

Honradez
Los proveedores deben establecer una relación comercial con los usuarios que sea competente, transparente, comprensible y razonable.

Responsabilidad
Los proveedores deben asumir la responsabilidad de la información que ponen a disposición de los usuarios.

Confidencialidad
Todos los sujetos que actúan a través de Internet deben ser identificables, pero en su actividad ordinaria en la Red tienen derecho a preservar el anonimato.

Protección de la dignidad humana
El respeto a la dignidad humana implica tutelar la vida, impidiendo cualquier clase de discriminación social, religiosa, étnica, cultural, política, sexual o por discapacidad física o psíquica.

Protección de los menores
La protección de los menores supone rechazar su utilización, especialmente con objetivos sexuales, y mantener una actitud de cautela en la difusión de contenidos potencialmente nocivos para la infancia.

Protección del orden público
De acuerdo con el respeto a las leyes que regulan el orden público, Internet no tiene que ser vehículo de mensajes que inciten al uso de la violencia o a la participación en actividades delictivas.

Protección de la vida privada
El respeto a los derechos y libertades fundamentales obliga a tutelar la vida privada, los datos personales y el secreto epistolar.

Protección del consumidor en el marco del comercio electrónico
Las actividades comerciales deben respetar los principios de transparencia y accesibilidad, y deben someterse a las normativas de protección del consumidor.

Derecho de propiedad intelectual e industrial
Es necesario tutelar el derecho de los autores a sus creaciones intelectuales e industriales, de acuerdo con la normativa vigente.